Esquema de la línea de Metro Donostialdea.

San Sebastián no tiene claro todavía por dónde va a discurrir el túnel pasante de Euskotren que atravesará la ciudad por el lado más próximo a las playas. Y es que el pasado 26 de marzo el Gobierno Vasco presentó a los grupos parlamentarios PSE y PNV una nueva propuesta para el trazado del Metro Donostialdea, unas obras que están requeriendo más tiempo del previsto en aprobarse. Respecto al anterior plan se mantiene prácticamente todo el trazado intacto aunque con una modificación: la unificación de las estaciones de Antiguo y Universidades en una sola parada denominada Benta Berri, con accesos tanto desde la Avenida Zarautz como desde la Plaza Benta Berri. Esta nueva propuesta supone un coste de 165 millones de euros, presupuesto que ha sido rebajado respecto a las actuaciones planteadas originalmente durante la anterior legislatura del gobierno del PSE. La reducción se debe fundamentalmente a la construcción de una sola estación, la de Benta Berri, en vez de a las dos previstas anteriormente.

El nuevo proyecto, al igual que el anterior, supondría el soterramiento de la actual estación de Amara de Euskotren situada en la Plaza Easo. Se espera que con la puesta en funcionamiento del nuevo trazado por el centro de la ciudad, la actual línea Lasarte-Hendaia -conocida popularmente como “El Topo”- multiplique sus viajeros y frecuencias. Si la propuesta es resuelta favorablemente, las obras empezarían en 2015 y su culminación quedaría prevista para 2020.

Dudas con la financiación

Desde el Gobierno Vasco, el viceconsejero de Transportes Antonio Aiz aseguró que “el proyecto está en marcha y no tiene vuelta atrás”. Esta postura choca con la postura de Bildu puesto que son partidarios de mejorar la red actual de Euskotren, por lo que pueden aparecer dificultades para la coalición, que gobierna tanto en el Ayuntamiento de Donostia como en la Diputación de Gipuzkoa. La portavoz foral, Larraitz Ugarte, recordó las palabras que la consejera Ana Oregi pronunció en 2013 tildando la obra de “faraónica y fuera de lugar”. Según la portavoz foral “existen otras prioridades” como mejorar los servicios de Euskotren “anclados en modelos del siglo pasado”.

El rechazo por parte de estas dos instituciones podría poner en riesgo la realización de la obra puesto que sin el apoyo financiero de -sobre todo-la Diputación, el Gobierno Vasco tendría que abonar íntegramente el coste del túnel pasante. El ejecutivo que lidera Iñigo Urkullu no quiere verse solo, tal y como ocurrió en la anterior legislatura respecto a estas actuaciones ferroviarias, y está tratando de llegar a acuerdos tanto con el Ayuntamiento de San Sebastián como con la Diputación de Gipuzkoa.

También han sido objeto de crítica las previsiones de viajeros en ambas propuestas debido a las altas expectativas por aumentar el uso de la red. Si en el primer proyecto se hablaba de 33 millones al año, en la nueva propuesta la cifra se sitúa en los 23 millones. No obstante, el contraste entre cifras llama la atención en mayor medida al observar los últimos datos de pasajeros de la línea Lasarte-Hendaia proporcionados por Eustat: 6.463.779 viajeros en 2013 y habiendo crecido tan sólo un 1,2 % respecto al año anterior. De este modo queda en entredicho si las mejoras en la infraestructura ferroviaria previstas para San Sebastián serán capaces de alcanzar los objetivos expuestos.

Accede a un vídeo de animación en 3D que explica parte del proyecto del Metro Donostialdea.